Tomado del artículo: Georges Perec. La escritura-lectura. De Jesús Camarero. En : Antrhropos. Revista de documentación científica de la Cultura, No. 134/135. . Barcelona: julio-agosto de 1992. Pgs. 15 a 20
Pero, ¿qué es Oulipo? A. Fernández Ferrer nos ofrece una visión clara de su concepto y técnicas más importantes. La naturaleza de la literatura potencial radica en un grupo "de investigadores literarios" que por medio de fórmulas es capaz de sugerir " creaciones novedosas". Tres son los procedimientos más importantes de manipulación textual: literatura lipogramática, S + 7 y sus variantes, literatura definicional. He aquí el texto que nos introduce en este mundo pleno de maravillas.
(...) Oulipo no es un movimiento literario ni una escuela teórica o crítica, sino una especie de grupo de investigaciones de literatura experimental, cuyo propósito es proporcionar formas literarias susceptibles de promover creaciones novedosas. "Llamamos literatura potencial -precisa Queneau- a la búsqueda de formas, de estructuras -por emplear esta palabra que es un poco docta -, de estructuras nueva que además puedan ser utilizadas por los escritores de la forma que les plazca."
Además de sus numerosas aportaciones al trabajo del grupo, la obra oulipiana más destacada de Queneau es el libro Cent mille milliards de poémes (1961), cuya gestación tuvo que ver con la propia constitución de Oulipo. Tras un esfuerzo considerable y haciendo gala de paciencia y minuciosidad orientales, Queneau logró construir diez sonetos, confeccionados de tal manera que el lector, combinando las tiras hábilmente dispuestas en la encuadernación, puede llagar a componer, si logra sortear la muerte, el deterioro previsible u otros inconvenientes, hasta cien billones de poemas diferentes (10), que proporcionan -según constata su autor- lectura "para 190.258.751 años más algunas horas y minutos (sin tener en cuenta los años bisiestos y otros detalles)".
Por su parte, Ejercicios de estilo supuso, con trece años de anticipación, un verdadero muestrario precursor de las tareas Oulipianas. No es de extrañar, por lo tanto, que en la edición definitiva se interpolasen tres de los procedimientos de manipulación textual más practicados por oulipo: el lipograma, el S + 7 y la literatura deficional.
(...)
El lipograma no es un invento oulipiano, aunque si podemos afirmar que Oulipo ha resucitado, popularizándolo, tan pintoresco y antiquísimo artificio. Como poco, remonta su tradición al siglo VI a. De C. Cuando Laso de Hermione suprimió la sigma en su "Oda a los centauros" y en un "Himno a Démeter", del cual sólo se ha conservado el primer verso. Más tarde, Néstor de Laranda, ya en el siglo III de nuestra era, batió todo un récord al reescribir la Iliada, eliminando la ∞ del primer canto, la ℬ del segundo...y así hasta acabar con las veinticinco letras del alfabeto y los correspondientes cantos de la epopeya homérica.
En castellano, contamos con un ilustre lipogramatista, Alonso de Alcalá y Herrera, que publicó, en un volumen en octavo, cinco novelas cortas de tema amoroso, en cada una de las cuales se elimina una de las cinco vocales. (...)
Ya en nuestra época, merecen mención especial los logros lipogramáticos de Georges Perec. En La Disparition (1969) escribe una novela policiaca en la que, a lo largo de más de trescientas páginas, consigue evitar la letra e, la más frecuente en francés. La "desaparición" no es otra que la de esta vocal y para lograrlo el autor recurre a una lógica hilarante, amén de a acrobacias gramaticales (como la eliminación de infinitivos), léxicas y ortográficas . Algunos críticos despistados publicaron reseñas del libro tomándolo por una novela policiaca estrambótica, sin advertir el recurso que le daba sentido. Tres años después, Perec extremaba aún más su artificio lipogramático con Les revenents, donde sólo se emplea la e y desaparecen todas las vocales restantes. En este caso, como no podía ser menos, son incesantes las manipulaciones ortográficas sin que, empezando por el propio título de la obra, puedan pasar inadvertidas hasta para el lector menos avisado.
S+7
Uno de los hallazgos más apreciados por los oulipianos es el método de transformación de textos denominado S + 7, descubierto por Jean Lescure y utilizando por Quenau en el ejercicio de estilo titulado "Traslation". Precisamente, Gerard Genette ha propuesto que se bautice más cristianamente a esta operación como "traslación léxica". Se trata de un procedimiento sumamente sencillo, aunque laborioso, de producción textual. Consiste en partir de un texto base, literario o no, y, con la ayuda de un diccionario, reemplazar en él cada sustantivo (S) por el séptimo (+7) que se encuentre en el diccionario elegido contando a partir del sustantivo. Los dos términos de la fórmula pueden variar, de manera que S puede ser sustituido por V (verbo), A (adjetivo), Ad (adverbio)...y en lugar de 7 podemos optar por otra cifra cualquiera. S + 7 sólo es una posibilidad entre muchas de la fórmula general P + n o P - n. Por supuesto también se pueden realizar en un mismo texto combinaciones múltiples (S +A + V - 3, por ejemplo). Pero conviene tomar alguna precaución.
La transformación del texto de realizarse con absoluta honestidad y rigidez, aplicando el método escogido de forma absolutamente mecánica, sin manipulación ulterior. Una posible variación muy interesante consiste en cambiar el instrumento auxiliar. Puede trabajarse con los diccionarios más pintorescos, léxicos especializados o, por ejemplo, buscar las palabras en un diccionario español-tagalo y realizar el S + 7 en la parte tagalo-español. También podemos utilizar, en vez de un diccionario, otro libro: la Biblia, el Corán, El Capital, la Crítica de la razón pura, Camino, Los ciento veinte días de Sodoma..., en cuyo caso se selecciona el séptimo sustantivo del texto, después el 14, luego el 21, el 28, el 35, el 42, el 49, etc. Por su parte, Italo Calvino realizó un S + 7 confeccionando ingeniosamente con un diccionario de personajes y un repertorio clásico de anécdotas. Y Borges, en su célebre "Pierre Menard, autor del Quijote", practica un insuperable S + n en el que n = 0 (...)
De acuerdo con este otro procedimiento oulipiano, se sustituye en un texto determinando cada palabra significativa (verbos, sustantivos, adjetivos, adverbios en -mente), por su definición en el diccionario y se repite la operación. De esta forma, una frase de seis palabras puede originar un nuevo texto con cerca de 180 palabras tan sólo después del tercer tratamiento (...)
(A.Fernández Ferrer, "Introducción" en Raymond Queneau, op.cit.,pp. 23-28)
Quien estudia con amplitud y profundidad el tema es Jesús Camarero Arribas en su tesis doctoral que titula "Georges Perec y el OU.LI.PO". El objetivo de su estudio es tratar de responder a la pregunta "¿adónde va la literatura?". Su investigación supone una "reflexión sobre la escritura literaria; un análisis de los nuevos métodos de creación; y el esbozo de una tesis sobre el nuevo concepto de creación", lo cual supone un ámbito renovado de la literatura de hoy. Todo ello se concreta en dos áreas de investigación muy relacionadas entre sí: "la formalización de la literatura y la técnica espacial de creación". Desarrolla de la forma literaria aquello que especialmente mira a lo escritural.
En cuanto a la relación de G.Perec con el Oulipo dice lo siguiente: el juego o pauta de escritura "es sobre todo una propuesta de un método completo de escritura y una trascendencia del acto escritural (...)". La obra literaria es un procedimiento en el que "actúa un programa, en el que las reglas son asumidas como categorías capaces de promover textos". Incorporación del lector en el acto de creación y caracterización de la literatura potencial como combinatoria, experimental, recurrente y definicional.
No hay literatura sin lector, ello es bien sabido y ahora más que nunca, puesto que el lector interviene o puede intervenir en el acto de crear, puede ser creador a partir del método que se le propone. Aparece una nueva dimensión de la obra como producto para una lectura y como cimiento de una re-creación que conlleva la recreación del lector, ahora mucho más activo y, si cabe, con una nueva actitud frente a lo literario, de lo que ya no es esclavo, sino de lo que ha sido liberado por las mismas reglas que le tenía encarcelado. Pasamos pues a una posible consideración que se opone a lo que tradicionalmente se ha llamado "consumo del libro"; se trata del "consumo del texto", en el sentido en que el texto es el punto de llegada al mismo tiempo que puede ser el punto de partida. Pasamos así de las "creations~créees" a las "créations~créantes", proponiéndose una nueva área de la Oulipocrítica teniendo como base dos principios: A) Identificación: un texto escrito con una "contrainte" habla de esa "contrainte": B) generación: un texto escrito con una "contrainte" contiene las consecuenciass o efectos del aparato formal-matemático que está en el fundamento de esa "contrainte".
Por otra parte, la eterna dicotomía clasicismo/innovación no funciona aquí. El Oulipo, con ser innovador en sus planteamientos, con proponer nuevas áreas de creación, no renuncia a lo clásico; al contrario, pues el descubrir nuevos procedimientos no se adscribe a un tiempo concreto de la Historia Literaria y todos los textos "anteriores" son tan válidos ahora como lo fueron antes, desde el momento en que esos textos sirven también en la labor creadora y son el apoyo y punto de partida de no pocas experiencias.
La literatura potencial no es una disciplina homogénea y cerrada, sino un crisol de experiencias distintas y complementarias. En este sentido cabe destacar la actividad de cuatro campos de creación literaria oulipiana: Literatura combinatoria, literatura experimental, literatura recurrente y literatura definicional.
Literatura Combinatoria: ha supuesto la importante incorporación de la Matemática, concretamente del Algebra, a la literatura. El concepto más importante que aquí se maneja es el de configuración, categoría que viene a precisar el ordenamiento de una serie de objetos según una regla prefijada , siendo relevante sobre todo la disposición de esos objetos. Obras importantes en este registro: Cent mille millards de poemes de Queneau y La vie mode démploi de Perec. Tiene áreas complementarias en la poesía Factorial, Los poemas de Fibonacci y la literatura Bi-latina.
Literatura Experimental: se trata de un caso concreto de la lit.combinatoria, referida a la Geometría del mismo modo como el caso anterior se refería a la Aritmética. Cent mille milliards de poemes también ha sido definida como experimental, por el procedimiento que hace que de los 10 sonetos engendradores se deriven los miles de millones de sonetos distintos, cada uno de los cuales va "dibujando" un itinerario determinado por la acción de la combinatoria.
Literatura Recurrente: caso aparte en el que de lo que se trata es de iterar un proceso al infinito de manera que el texto de partida genere multitud de textos. Como proceso, consta de tres etapas de complejidad que coinciden con otros tres tipos de actividad literaria: repetitiva, iterativa y recursiva. Dentro de este campo se incluyen prácticas como la muy conocida del M + n, o el homosintaxismo.
Literatura Definicional : se trata de sustituir los componentes de un texto por sus respectivas definiciones, de manera que se consigan multitud de textos diferentes. El P.A.L.F. de Perec y Bénabou ha aportado importantes aplicaciones en este campo y cabe incluso definir bajo estos criterios los textos de un Raymond Roussel.
(....) Lo que diferencia el manierismo del oulipismo es el objetivo conseguido: el manierista sólo pretende deslumbrar, su objetivo es formal partiendo de lo formal; el oulipiano pretende el texto como objetivo final y único y en él, efectivamente, se comprende la forma y el contenido. La "contrainte" oulipiana por su parte responde a criterios de Eficacia y de Viabilidad que hacen de ella toda una categoría de la literaridad oulipiana, disponiendo de dos criterios esenciales para poder definir una obra como oulipiana: 1) la producción del texto: el autor recurre a un bagaje formal que se instituye en aparato capaz de producir textos; por un lado, dispone ya de recursos utilizados desde siempre (palíndromo, lipograma, etc), por otro, es perfectamente factible poner en funcionamiento cualquier aparato nuevo capaz de generar escritura; 2) la organización de los textos: dependiendo del tipo de "contrainte" empleado el texto tendrá unas características que lo definen como perteneciente a un registro determinado dentro de la actividad oulipiana. En el caso concreto de Perec, la invención de un relato -aquello que en definitiva se nos cuenta- tiene un origen concreto que reside en tres zonas del conocimiento del escritor: el recuerdo, la experiencia y las sensaciones derivadas de los dos anteriores. Sobre ellas se construye la "contrainte" utilizando procedimientos formales (linguisticos, matemáticos, etc).
(J.Camarero Arribas, "Georges Perec y el Oulipo", (Resumen de tesis doctoral, pp.14-16).
Un documento magnífico, vivo y paradigmático lo constituyen las "Actas del Encuentro sobre Literatura Potencial". Que se celebró en Vitoria del 2 al 6 de diciembre de 1985, organizado por el Departamento de Filología Francesa de la U.P.V. Edición a cargo de Antonio Altarriba, quien en su introducción nos traza el siguiente panorama:
El Obrador de Literatura Potencial (Ouvroir de Litetérature Potentielle) está conociendo en los últimos años, tanto en Francia donde surgió como en otros países un auge, despertando unas expectativas y recogiendo unos reconocimientos que parecen sacarle de esos bastidores en los que hasta este momento había venido desarrollándose desde hace un cuarto de siglo su tarea. Este segundo plano en el que el OULIPO se había desenvuelto hasta hace poco se justificaba no tanto por el carácter secundario de sus propuestas como por la adaptación de este tino discreto a un trabajo que no aspiraba al protagonismo de la "creación", sino que se quedaba en la reflexión y en la elaboración de fórmulas previas al acto de la escritura. No es de extrañar sin embargo, que en un momento como el actual en el que la programación, el diseño de matrices operativas y preñadas de potencialidades cobra actualidad de la mano de la electrónica y el ordenador, recupere los trabajos del OULIPO y los impulse con el viento de la actualidad. Pero los planteamientos oulipianos no pueden considerarse desde un punto de vista coyuntural y únicamente encaramados en la actualidad de las rígidas formalizaciones cibernéticas. Detrás del OULIPO no está la electrónica sino la literatura y tanto su punto de partida como sus objetivos se relacionan, más que con posibilidades computerizadas de aplicación, con la esencia misma de la escritura. Como clave inspiradora de las propuestas oulipianas se encontrará una reflexión sobre la especialidad literaria según la cual la combinatoria, las estrategias de distribución textual y las reglas susceptibles de regirlas se convierten en núcleo esencial y obligado del quehacer del escritor.
Se trata por lo tanto de un acercamiento, más que formal, formalizador pero que, a diferencia de otras visiones críticas basadas en conceptos similares, no funciona a partir de obras ya dadas con el fin de explicarlas sino en sentido inverso. Para el OULIPO el análisis sirve como base de la propuesta a partir de la cual la escritura podrá ser abordada. Es decir, que en este caso los fundamentos teóricos sirven para construir las guías prácticas, los modos de empleo facilitadores-enriquecedores del trabajo con las palabras. (...)
Y lo que a continuación nos ofrece el texto es tanto una presentación del Oulipo como algunas obras de sus miembros, la renovación de conceptos y la concepción de una escritura que tiene una larga tradición en la literatura hispana. He aquí algunos de los temas que trata acerca del Obrador de la Literatura Potencial. De la Regla de la constricción; de la U al Po, en que se recrea el ámbito literario de los años del nacimiento del Oulipo, estructuralismo, semiótica, crítica generativa, nouveau roman y comunicación de masas, el arquetipo de la construcción oulipiana. Jesús Camarero concluye con este texto su valiosísimo artículo:
Si alguna novedad puede ofrecernos el Oulipo y la literatura potencial, ella es la consideración de la obra literaria con ojos nuevos o al menos distintos, centrando el punto de atención en el concepto de creación (el proceso de creación). Al mismo tiempo, no podemos dejar de considerar una especie de axioma cuando de la obra literaria se trata: la obra literaria está destinada -en última instancia- al lector, de alguna manera ella le pertenece (además, la obra se escribe para ser leída). Pero, si volvemos atrás en la Historia Literaria, constatamos que la obra se destinaba al lector una vez acabada ésta, se le entregaba como producto terminado susceptible de ser disfrutado sólo a través de su lectura. Es la teoría que podríamos llamar del "lector ingenuo" que goza con su lectura; es el lector-lector, ajeno (parcial o totalmente) al proceso inmediatamente anterior a la lectura (entendemos: escritura); el autor escribe la obra, el lector lee la obra, sus funciones son distintas.
En nuestros días, con la literatura potencial, el proceso de creación ha sido realzado todavía más al potenciarse el papel de la constricción y convertirse ésta en la clave de ese proceso (cosa sobre la que ya no cabe dudarlo lo más mínimo). ¿Quiere decir esto que el lector está más relegado aún y que su participación es ya imposible? ¡Ni mucho menos!.
La constricción es un órgano cuyo funcionamiento requiere la participación de todos los elementos que componen la producción y el consumo literarios. Su modo de actuación es abierto, es decir, cuando Queneau escribe Cent mille millards de poemes, realmente escribe tan sólo 10 de los 100 billones de sonetos posibles... al lector corresponde "escribir" y "leer" los restantes: 99.999.999.999.990 sonetos todos ellos distintos entre sí. Dicho esto, parece claro que el papel del lector es muy importante y necesario para la construcción de la obra oulipiana, estamos ante el concepto de lector-creador.
Consideraciones complementarias: el propio Queneau, en 1938, daba ya un esbozo de lo que esto podía significar, -anticipándose así a su propia obra-; este concepto nuevo de creación literaria viene de que la obra se parece a un bulbo "del que unos se contentan con quitar la piel superficial, mientras que otros, los menos, lo mondan, capa por capa". Y estos últimos son sin duda los oulipianos y todos aquellos lectores que participan en la creación literaria a través de la constricción. En definitiva, todos aquellos que van a la obra y hacia la obra con una consideración experimental operativa, incluso manipuladora del aparato creador. Y ya casi pasamos por encima de la diferenciación entre autor y lector, entre escritura y lectura: todos utilizan un mismo y único "lenguaje". En Jeme souviens de Perec (Texto 14), el lector dispone -a partir de la p.147 - de una serie de páginas en blanco, donde el propio lector puede continuar escribiendo la obra. Del mismo modo como Perec recoge en este libro toda una serie de recuerdos anecdóticos de su pasado, así, el lector podrá añadir todos aquellos recuerdos que le pertenezcan y que desee inscribir en esta especie de formulario de la existencia personal del autor. Esto es lo que, tras la muerte de Perec en 1982, hicieron los miembros del Oulipo, escribiendo a su vez sus propios recuerdos (anécdotas) que tenían que ver con la vida del autor fallecido; lo cual dio lugar a un nuevo libro que sigue siendo el mismo: donde la estructura verbal se ha transformado en constricción que se repite siempre ("je me souviens), donde Perec sigue recordando- después de su muerte- a través de sus amigos...
(...)
La constricción hace del texto algo dificultoso o complejo, algo que requiere un esfuerzo, un trabajo:
-familiarizarse con la regla a seguir (todo un aparato en que ejercitarse),
-seguir un programa en sus etapas sucesivas (la escritura misma del texto),
-consiguiendo el texto, el producto último es difícilmente comprensible si no se conoce el proceso que lo ha hecho posible o, en cualquier caso, el conocimiento de ese proceso ayuda a entender el texto en su totalidad.
Este concepto nuevo de resistencia, unido al cúmulo de características propias de la constricción, hacen de la literatura potencial un nuevo campo de creación e investigación. En ese ámbito, surgido de una nueva tendencia que tiene que ver con un concepto innovado y renovado de la Literatura, la definición de la constricción -como matriz de todo proceso de creación oulipiana-es un paso fundamental, pues implica la explicación de lo oulipianao y el avance en el progreso de la Oulipocrítica.
(J.Camarero Arribas, "El arquetipo de la construcción oulipina", en Sobre literatura potencial. Actas del Encuentro...,op.cit.,pp.80-82)
El papel del lector-creador supone una profunda innovación.
Sobre literatura potencial recoge otra serie de estudios: "La vie mode d´emploi ¿texto oulipiano?": "Un poco de historia literaria a la luz del método S + 7"; "Notas escuetas sobre ingenios, estructuras y nociones, a propósito de algunos preoulipismos en la lengua castellana"; "Constricción, paralogía y ficción, Queneau, Perec, Calvino": Nos parece muy significativo el siguiente texto de este último artículo de Jean Bessiere sobre las funciones y relaciones de la constricción.
La constricción genera la escritura. Y no es suficiente hablar de la constricción desde el instante en que se le hace pasar siempre por una elección explícita. La constricción es relativa a la decisión de escribir. Una forma de aporía en ella misma. Aparece como el medio y como la fábula de la escritura al mismo tiempo. El medio se define como un cálculo explícito y, por ello, transparente. No cesando sin embargo de jugar con la obscuridad de la lengua, con el semantismo y con las estructuras tipológicas de la acción, que permite un tal cálculo: la constricción es a la vez el levantamiento del obstáculo de la inercia de la lengua, del semantismo, de las estructuras tipológicas de la acción y de una manera de penetrar en esa inercia por la que las redes que son la ocasión y la materia de la constricción le han sido entregadas. Se trata de lo exterior doblemente: el de la constricción y el de esta materia. Siguiendo esta constricción y esta materia, es ya una alternancia de lo posible y de lo imposible, ambos dentro del orden de lo constatable. La afirmación de esta dualidad aparece como la medida recíproca de lo posible y de lo imposible, de la constricción y de su materia. La medida hace aparecer no sólo lo posible sino también lo imposible. Los compone en una mostración por la cual lo que se dice de la empresa de escribir se dice asimismo de todo lo que es mostración, y, en consecuencia, de todo signo. La permanencia del signo sólo es la de su aparecer-desaparecer y no la de sus relata. El signo es unas veces disponible y otras indisponible, visible e invisible. La constricción, en el ejercicio del relato, queda sin duda como un dato composicional. Todavía es lo que, en la identidad y en la permanencia de su cuenta, resulta adecuado a este aparecer-desaparecer. En la continuidad de la constricción y de la escritura, siempre subsiste lo indisociable de ver o de no ver. Con esta dualidad juegan los relatos de Queneau, de Calvino, de Perec, donde hay todavía una elección y como un inevitable que llega hasta la tierra y hasta el cielo, hasta el cálculo -tal como lo enseña el puzzle-, y hasta la sucesión narrativa incluso- esta se constituye en una serie de falsas capas temporales ya que lo que pasa ha pasado y permanece equivalente a la actualidad de millares de apariciones, y que sólo hay narración dependiendo de lo que ocurra y se cuente, posiblemente, imposiblemente, de donde resulta lo potencial. En la extremidad del ver y del no ver, que es todavía la de la legibilidad y de la ilegibilidad- lo sabemos por Si una noche de invierno un viajero, la hiperlectura sólo es la recesión en la cuenta de la escritura; esta recesión señala que toda representación significa es equipotente al conjunto de la narración, si no hiperlectura en ella misma. La fábula de la constricción se hace manifiesta . Es una ausencia de camino, una ausencia de relato y una ausencia de código. Pero todo ocurre y todo se escenifica, en el relato, como si existiese un camino, un final narrativo, un código explicativo. La constricción pone en práctica, en escena, dramatiza esta dualidad por la cual la escritura muestra en última instancia que la fábula no es descodificable, que es interrumpida siempre, que no permite franquear nada - no hay trayecto semántico. Escribir y leer, un deseo de dominio de la lengua y el desfallecimiento en satisfacer el dominio. Tal es la aporía de la decisión de escribir y de la constricción. La constricción que hace de todo relato de escritura un relato de poder, es también una estructura de conflictos. Coloca la escritura en una especie de lugar neutro donde puede ser expresada y representada su adecuación al signo e inevitablemente marcado el aparecer-desaparecer. Lo arbitrario de la constricción no puede ir ni contra la lengua ni contra el signo, lo mismo que no puede llegar a una posesión del signo-autónomo, éste se encuentra siempre ahí, en el exterior. Constricción y escritura no cesan de ser según este aparecer-desaparecer, desde el instante en que ellas son historia de su propio poder y relato de todos los signos.
(J.Bessiere. "Constricción, paralogía y ficción. Queneau, Perec, Calvino", en Sobre literatura potencial. Actas del Encuentro..., op.cit.,pp.105-106)
Ofrece también esta publicación una serie de ejercicios de estilo y escritura, junto a un conjunto de artículo y referencias sobre el Oulipo.
No podemos olvidar en este recuento de Talleres y Experiencias de Literatura Potencial en España a la revista Texturas. Nuevas dimensiones del texto y de la imagen. Magnífico ejemplo, elegante e imaginativo de la potencialidad gráfica y expresiva del Oulipo. En "Regrero al scriptorium" L.-G. Lapacherie nos recuerda que el scriptorium medieval era un taller donde los pergaminos, trazar líneas, escribir e iluminar las copias. Pero hoy la literatura no es rentable, hay que volver al scriptorium para salvarla. Salvatore, el personaje del El nombre de la rosa es el héroe del siglo XX. Prefigura lo que los europeos serán dentro de poco. Y el relato eurófono expresa la nueva experiencia: "la nueva realidad de la cultura europea". He aquí un fragmento del texto:
Estamos en los tiempos de las catatumbas. La literatura no es rentable; los vendedores la abandonan. No está hecha de imágenes; los medios de comunicación la desprecian. No es propaganda; los políticos la consideran inútil.
La televisión, la cultura rock, la publicidad han captado a sus lectores. Incluso los editores prefieren falsas confidencias de pseudo-stars escritas por verdaderos negros.
(...)
Hay que volver al scriptorium para salvar a la literatura. El scriptorium es un lugar cerrado. Está protegido de la corrupción política e ideológica. Esta preservado contra la codicia de los vendedores y contra la estupidez de los medios de comunicación. Allí, los escritores están solos, frente a su texto, con la atención puesta en lo que escriben, trazan, graban para ellos y para los siglos menos estúpidos.
Hoy, conviene volver al scriptorium. La informática nos libera de las imposiciones de la imprenta. Un escritor puede, él mismo, componer sus textos; elegir caracteres (mancha), paginación y alineado, formato. No más técnicos que se interpongan entre su texto y él. El es el autor total, responsable de todo: de las palabras y también de la tinta. Es su propio escriba: escritor en todos los sentidos de la palabra.
El scriptorium es un taller de escritura. Allá, los escribas han transformado poco a poco la escritura latina en escritura heterógrafa. Estilos diferentes han aparecido; los blancos han sido creados; algunos signos nuevos han sido inventados. Los textos que saldrán de los scriptoriums modernos deberán ser resueltamente heterógrafos; recurrir a todas las escrituras inventadas por el hombre -latina, china, griega, de cartas, etc.- y a todos los signos posibles: letras, símbolos, logos, cifras, signos de puntuación. Los textos sriptoriales son heterográficos y poligráficos.