Lévy, Pierre. ¿Qué es lo virtual? Barcelona: Paidós, 1999. Pgs. 13-15

Introducción

«Lo virtual posee una realidad plena, en tanto que virtual.»
Gilles Deleuze, Diferencia y repetición.

«La realidad virtual corrompe, la realidad absoluta corrompe absolutamente.»
Roy Ascott, Prix Ars electronica 1995.

Hoy en día, un movimiento general de virtualización afecta no sólo a la información y a la comunicación, sino también a los cuerpos, al funcionamiento económico, a los marcos colectivos de la sensibilidad o al ejercicio de la inteligencia. La virtualización alcanza incluso a las formas de estar juntos, a formación del «nosotros»: comunidades virtuales, empresas virtuales, democracia virtual, etc. Si bien la digitalización de los mensajes y la extensión del ciberespacio juegan un papel capital en la mutación en curso, se trata de una marejada de fondo que desborda ampliamente la informatización.

¿Hay que temer una desrealización general? ¿Una especie de desaparición universal, como sugiere Jean Baudrillard? ¿Estamos bajo la amenaza de un apocalipsis cultural? ¿De una aterradora implosión del espacio tiempo como viene anunciando Paul Virilio desde hace muchos años? Este libro defiende una hipótesis diferente, no catastrofista: entre las evoluciones culturales en marcha en este giro hacia el tercer milenio -y a pesar de sus innegables aspectos sombríos o terribles-, se expresa una continuación de la hominización.

Sin duda los cambios en las técnicas, en la economía y en las costumbres, nunca han sido tan rápidos y desestabilizantes. Ahora bien, la virtualización constituye la esencia o el punto preciso de la mutación en curso. Como tal, la virtualización no es ni buena, ni mala, ni neutra. Se Presenta como el movimiento del «convertirse en Otro» heterogénesis de lo humano-. Antes que temerla, condenarla o de dedicarse a ella en cuerpo y alma, pido que se haga el esfuerzo de aprehender, de pensar, de comprender la virtualización en toda su amplitud.

Como se verá a lo largo de este libro, lo virtual. en un sentido estricto, tiene poca afinidad con lo falso, lo ilusorio o lo imaginario. Lo virtual no es, en modo alguno, lo opuesto a lo real, sino una forma de ser fecunda y potente que favorece los procesos de creación, abre horizontes, cava pozos llenos de sentido bajo la superficialidad de la presencia física inmediata.

Muchos filósofos -y no Precisamente los menores- han trabajado ya sobre la noción de virtual, incluidos algunos pensadores franceses contemporáneos, como Gilles Deleuze y Michel ¿Cuál es entonces la ambición de la presente obra? Es muy simple: no me he contentado con definir lo virtual como un modo particular de ser, sino que también he querido analizar e ilustrar un proceso de transformación de un modo a otro de ser. En efecto, este libro estudia la virtualización que remonta desde lo real o lo actual hacia lo virtual. La tradición filosófica, hasta los más recientes trabajos, analiza el paso de lo posible a lo real y de lo real a lo actual. Ningún estudio, que yo sepa, ha analizado todavía la transformación inversa, en dirección de lo virtual. Pues, precisamente este retomo hacia las fuentes me pare ce característico a la vez del movimiento de autocreación que ha hecho surgir la especie humana y de la acelerada transición cultural que vivimos hoy. El reto de este libro, por lo tanto, es triple: filosófico (el concepto de virtualización), antropológico (la relación entre los procesos de hominización y la virtualización) y sociopolítico (comprender la mutación contemporánea para tener una oportunidad de convertirse en actor de ella). Sobre este último punto, la principal alternativa no pone sobre el tapete una duda bordada con hilos invisibles entre lo real y lo virtual , sino más bien un surtido de diferentes modalidades de virtualización. Más aún, debemos distinguir, por un lado, entre una virtualización en proceso de invención y, por el otro, sus caricaturas alienantes, cosificantes y descalificantes. De ahí, a mi juicio, la necesidad urgente de una cartografía de lo virtual a la cual responda este «compendio de virtualización».

En el primer capítulo, «¿Qué es la virtualización'?», defino los principales conceptos de realidad, de posibilidad, de actualidad y de virtualidad que serán utilizados después, así como las diferentes transformaciones de un modo a otro de ser. En este capítulo también se inicia el análisis de la virtualización propiamente (ficha, en especial de la «desterritorialización» y de otros extraños fenómenos espaciotemporales que generalmente están asociados a ella.

Los tres capítulos siguientes conciernen a la virtualización del del texto y de la economía. Los conceptos presentados antes son aplicados sobre fenómenos contemporáneos, lo que permite analizar de una manera coherente la dinámica de la mutación económica y cultural en curso.

El quinto capítulo analiza la hominización en los términos de la teoría de la virtualización: virtualización del presente inmediato por medio del lenguaje, de los actos físicos por la técnica y de la violencia por el contrato. Así, a pesar de su brutalidad y singularidad. la crisis de civilización que vivimos puede comprenderse dentro de la continuidad de la aventura humana

El capítulo sexto, «Las operaciones de la virtualización»,los materiales empíricos acumulados en los capítulos precedentes para poner en evidencia el núcleo invariante de operaciones elementales implicadas en todos los procesos de virtualización: los de una gramática, de una dialéctica y de una retórica ampliadas a los fenómenos técnicos Y sociales.

Los capítulos séptimo y octavo examinan «La virtualización de la inteligencia»- Presentan el funcionamiento tecnosocial de la cognición siguiendo una dialéctica de la objetivización de la interioridad y de la subjetivización de la exterioridad, la cual, como se verá, es típica de la virtualización. Estos capítulos desembocan en dos resultados

principales. En primer lugar, muestran una visión renovada de la inteligencia colectiva emergente en las redes digitales de comunicación. Después de lo cual, ofrecen la construcción de un concepto de objeto (mediador social, soporte técnico y nexo de las operaciones intelectuales) que sirve para completar la teoría de la virtualización.

El noveno capítulo resume, sistematiza y relativiza los conocimientos de la obra, después esboza el proyecto de una filosofía capaz de acoger en su seno, la dualidad del acontecimiento y de la sustancia, la cual habrá sido tratada, en filigrana, a lo largo de todo este trabajo.

El epílogo, finalmente, reclama un arte de la visualización, una nueva sensibilidad estética que, en estos tiempos de gran desterritorialización, haría de una hospitalidad ampliada su virtud cardinal.

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto