Escrituras de la estética

De un lado, está el desenmascaramiento que ha hecho Lyotard (en La condición posmoderna) de la relación ciencia/poder, al mostrar que la ciencia no existe, socialmente, como función emancipadora cognoscitiva modelo (como querrían los metarrelatos de la legitimación del saber ) ni como paradigma de una razón ansiosa de unidad, sino como saber que se mueve entre la apertura de un horizonte ilimitado de exploración y la conciencia del carácter limitado de cada forma de conocimiento.  El lugar "central" ocupado por la ciencia en los modelos sociales no la convierte en discurso legítimo de la globalidad de los conocimientos. El papel de la ciencia ha consistido, más bien, en "jugar su propio juego", en producirse, ordenarse y acumularse como información .

De otro lado, la evidencia de que la ciencia, para legitimarse y acomodarse al lado del poder, ha recurrido a la "vía" narrativa, ha permitido plantear que, si se ha de hablar de centralidad de algún discurso, esa sería precisamente la del discurso estético. Centralidad que se manifiesta, entre otras cosas, por la creciente necesidad del discurso científico y/o filosófico de apoyarse (y aprovisionarse) de sus vías, formas, indagaciones y expresiones .

Ahora, según Gianni Vattimo, la centralidad del arte (de la experiencia estética) se empieza a hacer evidente desde el punto de vista práctico en el renacimiento, por el proceso de promoción social del artista que le confirió dignidad, carácter excepcional, funciones sacerdotales y civiles. Seguidamente, desde el punto de vista teórico, por la utilización de modelos estéticos en la visión de discursos no estéticos (cuyo extremo sería la historia de la ciencia planteada por Khun ). Y finalmente, con el advenimiento de la sociedad de masas, por la imposición de modelos estéticos de comportamiento y la "disolución" del principio de realidad en la "vaguedad poética".

Vattimo muestra cómo el "saber estético" ha anticipado la necesaria convergencia hacia lo posmoderno: en el arte, las raigambres de tipo metafísico (valor de verdad o de utilidad como requerimiento de legitimación) desaparecen mucho antes de haberse producido esa situación de desarraigo (metafísico) en que hoy se encuentra explícitamente la ciencia. El arte habría seguido un camino o un desarrollo distinto al de la ciencia, habría descubierto que la novedad (como valor) no es más que un "pathos" o una "rutina" más y, con este descubrimiento, habría mostrado que el proceso mismo de secularización (esencial para la modernidad) vacía el concepto de progreso y también el de futuro. El desarrollo del saber artístico constituye así, para Vattimo, un símbolo representativo del fin de la modernidad, una anticipación del sentido de lo posmoderno: el rebasamiento de la metafísica.

Ese rebasamiento de la metafísica, puede también ser percibido como disolución de las esferas autónomas planteadas por Kant como condición de la modernidad (ciencia, arte y ética). Esta disolución, desde un extremo esteticista, habría revelado la dependencia del saber científico con respecto al saber artístico.  Podría, entonces, plantearse que las operaciones del saber científico no son más que derivaciones o subconjuntos de esa gran operación del arte que es la ficción. Construir una hipótesis científica, incluso verificarla, sería ejecutar un ejercicio de ficción (proponer un artificio), y la verdad científica se reduciría a un caso más de verosimilitud del lenguaje. La tarea "paralógica" de la ciencia consistiría entonces, en asumir este carácter ficticio de interpretación - construcción - veridicción de eventos comprendidos como inestabilidades.

En todo caso, la centralidad de la ciencia/tecnología (necesaria para identificar posmodernidad con hipermodernidad) quedaría así abolida y el problema de la creatividad puede re-examinarse, no desde las condiciones materiales, tecnológicas o sociales, sino desde una búsqueda de esquemas creativos, de nuevos métodos y conceptos de creación del tipo que proponen los promotores del hipertexto como condición para una superación de ese tipo de literatura que aún sufre las raigambres metafísicos del arte moderno.
 
 

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto