|
Necesidad y posibilidad
|
|
Según Gonzalo Abril (60-63), la implementación de nuevas técnicas exige la previa existencia de unas expectativas culturales en cuyo marco la innovación adquiera sentido (condiciones de posibilidad). Pero, además esa implementación despliega y estimula el desarrollo de esas expectativas, esto es, refuerza el supuesto estado de necesidad al que responde. De otro lado, Abril distingue las posibilidades abstractas de los usos institucionales de las técnicas. Las primeras son los usos propiamente dichos (la gama de usos posibles), mientras los segundos son las prácticas sociales especícas que se imponen. El uso es, entonces la función instrumental y las pácticas remiten a los comportamientos, las actitudes y las representaciones de los usuarios de las herramientas. Esto es importante, porque, según Abril, las nuevas tecnologías de la comunicación deben definirse por el hecho de hacer posible determinados usos técnicos a nivel instrumental, pero sobe todo, a un nivel institucional más amplio, por permitir el ejercicio de determinadas prácticas tecnológicas, ciertas condiciones de organización social, definición de medios y relaciones intersubjetivas que estas tecnologías propician. Es así como se entiende que la necesidad de contar con herramientas de procesamiento de información ágiles y eficientes es, esencialmente, la misma de contar en la literatura con formatos alternativos al del libro y la escritura tradicional. Pero la posibilidad de adquirir tales herramientas y formatos sólo se puede dar en tanto una visión de mundo basada en la centralidad y en la jerarquización de funciones empieza a quebrase para dar paso a una visión descentrada y flexible. Poder pensar y operar de una manera distinta crea las condiciones de posibilidad para desarrollar nuevas herramientas informáticas, y estas a su vez despliegan la materialización de los deseos apenas entrevistos teóricamente en otros campos, aparentemente tan alejados, como el de la literatura. |