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Literatura y posmodernidad
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Desde otro ámbito, encontramos el discurso sobre la posmodernidad. Una primera observación: la tentativa que puede detectarse en las obras “posmodernas” por sustituir una “estética de formas” por una de “fuerzas” y que concluye en dos características importantes: la metaficción y la doble productividad. A la metaficción, entendida como fenómeno de auto-reflexión dentro de la misma ficción, y a la doble productividad, entendida como promoción de la participación activa del lector en la construcción de la obra, se suman también otros parámetros estéticos, como la fragmentación, el caos y la intertextualidad, pero también los juegos de escritura y lenguaje, propios de las obras neobarrocas. Todos estos rasgos son fácilmente vinculables, tanto con el posestructuralismo como con la práctica del hipertexto.
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