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Hipertexto
y posmodernidad
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El hipertexto y la estética de las fuerzasAhora veamos cómo tiene que ver todo esto con el hipertexto. Voy a seguir muy de cerca la propuesta de Landow acerca de lo que él llama las reconfiguraciones de la escritura; es decir, las transformaciones que impone la utilización potenciada de la herramienta hipertexto sobre ciertas dinámicas tradicionales de la escritura como el texto, el autor y la narrativa. Pero antes, recordemos cómo define Landow el hipertexto. Para él, hipertexto es un tipo de texto electrónico no secuencial, constituido por una serie de bloques conectados entre sí por nexos. Estos nexos pueden conectar no sólo bloques internos, sino textos externos, lo que, de un lado, facilita distintos itinerarios para el usuario y, de otro, amplia la capacidad de exploración del contexto. Si a eso le agregamos la posibilidad del lector de interactuar y modificar el texto, ya sea añadiendo nuevos nexos, ya sea agregando nuevos bloques, tenemos configurada una de las dinámicas más claras de la estética posmoderna: la doble productividad. Por lo demás, que el hipertexto facilite la escogencia del trayecto y que además el lector pueda producir texto en forma inmediata a su lectura, garantiza no sólo la participación del lector sino que la escritura pierda en performatividad, lo cual constituye una de las condiciones fundamentales de la estética de fuerzas. Reconfiguración
del texto |