El proceso creativo en la ficción hipertextual
INTRODUCCIÓN:
¿es la ficción hipertextual un nuevo género?
El presente artículo tiene como antecedente inmediato el trabajo
adelantado en el ensayo: Hipertexto y literatura: una batalla por el signo
en tiempos posmodernos (2000) , en el cual llevé a cabo un
análisis cultural de la práctica del hipertexto de
ficción en relación con las dificultades estéticas
e institucionales de realización de su potencial "literario". La
intención inmediata se centra ahora en la pregunta por el posible
carácter genérico de esa misma práctica. ¿Qué
tipo de género puede ser el hipertexto de ficción? ¿Es
pertinente catalogarlo como género literario? ¿Será
necesario caracterizarlo mejor como un género híbrido o
uno en transición?
Es muy claro que existe una gran dificultad para hablar de género
cuando se intenta caracterizar el hipertexto de ficción . Recientemente,
la profesora Susana Pajares Toska realizó una entrevista al teórico
del hipertexto y escritor Mark Bernstein, en la que se toca el tema. Bernstein
comentó entonces: "Todavía no tenemos géneros hipertextuales
porque aún no tenemos suficientes hipertextos. Se pueden ver atisbos
de formación de género aquí y allí —hay una
relación interesante entre Lust de Arnold y Samplers de Larsen
, por ejemplo—, pero los géneros se forman por acumulación"
. Pero este es apenas uno de los problemas que se presenta a la hora de
plantear el hipertexto como género
Estratégicamente me sirvo de los planteamientos que Claudio Guillén
expone en el capítulo dedicado a las genologías literarias
en su libro: Entre lo uno y lo diverso (141-151). Allí, Guillén
ofrece en primer lugar una distinción entre cuatro conceptos: de
un lado estarían los cauces de comunicación (el contar,
el cantar y el representar), de otro, los géneros propiamente dichos:
la tragedia, el poema épico, el ensayo, etc. Habría también
las modalidades literarias: la ironía, la sátira, la alegoría,
la parodia, etc. Y finalmente las formas o procedimientos literarios como
la versificación, el uso de escenas, etc.
Pero Guillén también propone, como condición para
la determinación de toda genología, el estudio de seis aspectos:
el aspecto histórico, es decir, la evolución del modelo;
el aspecto sociológico, es decir, el posicionamiento del género
en la institución; el aspecto pragmático, es decir el tipo
de "contrato" que establece el género entre creador y receptor
(las reglas de circulación); el aspecto estructural, es decir su
funcionamiento intrínseco; el aspecto lógico, esto es, el
modelo mental con el que el escritor crea la obra y, finalmente. el aspecto
comparativo propiamente dicho, es decir su universalidad. Según
Claudio Guillén, se requeriría de la verificación
de todos estos aspectos para que se pueda hablar de un género.
En el caso del hipertexto de ficción, esto implicaría al
menos:
Rastrear los antecedentes y las evoluciones del hipertexto, para lo cual
puede resultar muy útil, la propuesta de Landow de observar cierta
tendencia de la vanguardia narrativa (la tradición de lo “no lineal”),
en la cual es posible encontrar una ficción “casi hipertextual”
. Aunque también será necesario adelantar el inventario
y la clasificación de las producciones de hipertexto..
A partir de ese inventario, explorar, comprender y clasificar las distintas
estructuras y estéticas con las que se formaliza el hipertexto
en sus diversas propuestas y proponer criterios para una definición
de esas distintas estructuras hipertextuales.
Examinar las cuestiones en torno a una pragmática de la ficción
hipertextual: la manera como “escritor” y “lector” entran en contacto
con la obra, los nuevos roles de comunicación, etc.
Visualizar las problemáticas en torno a las exigencias creativas
del hipertexto, dado su carácter híbrido (síntesis
de arte y ciencia, palabra e imagen, etc.).
Finalmente explorar el ambiente sociocultural de la producción,
consumo y circulación del hipertexto, es decir, el estudio cultural
propiamente dicho. Este aparte reuniría tanto el aspecto sociológico
como el comparativo, en la medida en que el hipertexto ha de considerarse
como manifestación de una “universalidad” específica: la
que ofrece el campo de la “cibercultura”
Por ahora, al hipertexto de ficción no se le puede calificar aún
como un género, aunque sí encaja muy bien como una manifestación
del cauce narrativo. Sin embargo, el pretexto metodológico esbozado
atrás servirá de arranque a múltiples consideraciones
en torno a las problemáticas de la práctica hipertextual.
Presentaré aquí uno de los seis aspectos mencionados: el
de la creatividad Este aspecto es crucial en cuanto define, junto con
el de la pragmática, la circulación de obras en los nuevos
formatos. Desde esta perspectiva, los otros cuatro aspectos complementarían
la legitimidad del probable nuevo género de la ficción hipertextual.
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