La narración oral escénica (NOE):
Un género híbrido
El caso de los cuenteros universitarios de Bogotá
Algunas consideraciones teóricas y entrevista con el narrador Jaime
Riascos Villegas
ASEDIOS A UNA GENOLOGÍA DE LA NOE
De Claudio Guillén he aprovechado lo qué él denomina
los "seis aspectos" que hoy condicionan la aproximación a los géneros
literarios:
El aspecto histórico, según el cual los géneros
ocupan un espacio cuyos componentes evolucionan a lo largo de los siglos:
"son modelos que van cambiando y que nos toca en cada paso situar en el
sistema literario". La percepción de estos cambios está
determinada por los instrumentos de observación (generalmente alguna
posición ideológica o teórica), de modo que algunos
historiógrafos tenderán a observar la evolución de
los géneros con el lente del agotamiento progresivo y otros con
el de un proceso acumulativo. Uno de las condiciones que destaca
Guillén de este aspecto es la necesidad de estar atentos al "resurgimiento"
de géneros o de componentes genéricos que se creían
sepultados. Esa es una advertencia que resulta pertinente para el
caso de la NOE, que se define a sí misma como "la actualización
de un viejo arte" y que yo propongo comprender (apoyado en un trabajo
de Menéndez Pidal) como la reactualización de la juglaría
en unas condiciones socio-culturales propicias (las de nuestra contemporaneidad
"híbrida"), con manifestaciones locales.
El aspecto sociológico, es decir, el grado y modo de institucionalización
del género; su aceptación social, sus condiciones de marginalidad,
también su hibridación y sus luchas de poder, como el caso
específico que trataremos adelante del enfrentamiento entre teatro
(dramaturgia) y NOE, o, en forma más general, entre folklore y
literatura, que tendría una resolución en el concepto mismo
de "hibridez".
El aspecto pragmático, es decir, la definición y descripción
de las reglas de consumo del género; el público de la NOE,
su valoración del género, la manera como adquiere también
una conciencia de su importancia y que condicionará de alguna manera
su circulación y su extensión.
El aspecto estructural, es decir, las características mismas de
la expresión en sus distintos elementos y en su interrelación
intrínseca. Para nuestro caso particular: la oralidad
y su dimensionamiento estético y aspectos más técnicos
como las dinámicas de expresión oral y el manejo de la escena
y del escenario, etc.
El aspecto lógico, con el que es posible examinar el modelo mental
del autor, su creatividad, la visión del mundo y las actitudes
que propician la realización del género; incluso, los intereses
ideológicos que hacen posible que el autor (en este caso, el cuentero)
encuentre un sentido y una funcionalidad a su oficio.
Finalmente, el aspecto comparativo, que examina el grado de universalidad
del género (presencia en otras culturas, etc.).
Estos seis aspectos, combinados, me han facilitado un acercamiento a
la NOE como género, y me han permitido afirmar sin lugar a dudas
el re-surgimiento y funcionalidad social de la narración oral,
tanto desde el punto de vista estructural, lógico y pragmático,
como desde el de una sanción social favorable que lo consolida,
poco a poco, como instrumento estético, pero también ideológico.
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