La narración oral escénica (NOE):
Un género híbrido
El caso de los cuenteros universitarios de Bogotá
Algunas consideraciones teóricas y entrevista con el narrador Jaime
Riascos Villegas
MEDIOS MASIVOS Y NARRACION ORAL
En búsqueda de más factores de hibridación, consulté
a Jaime Riascos su opinión sobre la influencia de los medios masivos
en la práctica de la NOE:
E: ¿Crees que existe alguna injerencia de los medios masivos en
el hecho de que ahora la narración oral funcione tanto desde lo
rural hacia lo urbano como al contrario? ¿Tal vez el imaginario
se ha homogeneizado por efecto de los medios masivos y eso se manifiesta
en la posibilidad de que se mezclen y desterritorialicen las practicas
orales?
JR: Si, mira: uno va al campo y cuenta un cuento de guerras y los campesinos
se imaginan el Golfo pérsico, porque han visto la guerra del Golfo
pérsico por televisión y el imaginario se ha ampliado; pero
si uno va al campo y empieza a hablar del microship que hay en el componente
x45 de un robot, se imaginan el robot, pero no el componente o el microship;
sin embargo siguen el cuento y en eso sí los medios masivos han
contribuido muchísmo: en ampliar el imaginario virtual, no el real,
porque el contacto directo ya no es condición para recrear y ampliar
el imaginario que siempre es virtual; eso ha afectado el imaginario mismo,
lo ha homogeneizado: cuando yo veo en televisión algo, yo
estoy viendo la imagen propuesta e impuesta por otro, pero no la que yo
puedo formar con mis arquetipos, entonces el imaginario se ha ampliado
pero no la capacidad imaginativa; lo que se ha ampliado es el lenguaje
imaginativo; esto ha ampliado la posibilidad de contar: en el campo puede
uno contar cuentos de ciudades con metros, porque ya se sabe qué
es un metro y si no lo saben se lo imaginan, porque ya vieron en el noticiero
acerca de los atentados en el metro de Japón o de París.
Y eso funciona también al revés; aunque el público
urbano no cuente con una vivencia rural, tienen a su disposición
imágenes virtuales. Eso es muy cierto; uno puede asimilar lo tradicional,
pero lo que no puede es llegar a la profundidad; te pongo un ejemplo:
aquí traemos a un indio Cogui a contar cuentos y el público
dice «¡uy! qué berraquera, ese indio como cuenta de
bueno», pero nosotros no tenemos ni idea de la trascendencia que
para ellos tiene eso. En los Andes tengo una alumna que es Cogui, Aruaca,
está en un programa de oportunidades que los Andes tiene y ella
estudia derecho y entró al taller de narración oral y es
impresionante porque ella no quiere contar cuentos en publico y cuenta,
¡no! ¡Divino! ¿Y sabés por qué no quiere
contar en público? Porque ella dice que no resiste que la aplaudan,
porque ese es un código nuestro, ese no es un código de
ellos; entonces cuando a ella la aplauden se siente ridícula; dice
que en la comunidad de ella no se le agradece al cuentero, sino al cuento.
Y por eso desde entonces yo siempre que recibo un buen aplauso le digo
al publico: ojalá ese aplauso sea para el cuento y no para mí,
porque el que se queda con ustedes (el que se debe quedar) es el cuento
no yo.
E: Eso demuestra que si existe un feedback entre lo tradicional y lo
moderno
JR: Claro, claro, funciona así también; como puede que
la Cogui al fin se acostumbre a que la aplaudan
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