Tercera parte: Otras yerbas  

Pájaros, bandoleros y sicarios

Para una historia de la violencia en la narrativa colombiana
(Un enfoque desde la Historia de las Mentalidades)

CONSTANCIAS Y CONGRUENCIAS

Tres relatos, tres momentos, tres maneras de narrar, pero, en últimas, tres manifestaciones de la abyección, de la falla institucional, de la inaudita imposición de caminos que estalla en consecuencias tan terribles como las que prevé Rubén Jaramillo; en la imposibilidad de controlar la pesadilla, en la imposibilidad de controlar a quien entra o sale de ella. Qué son los tres autores, sino seres asombrados y a la vez fascinados por lo mismo; qué son sus personajes sino máscaras de una misma hybris que ya no tiene manera de ocultarse. Qué son estas novelas, sino terribles testimonios.

El tipo de violencia cambia, los modus operandi son distintos, quizás las justificaciones varían, pero el efecto es el mismo: la muerte se vuelve una constante; nuestra conciencia se arrastra por el laberinto y ya nadie sabe a dónde vamos a parar. Creo que la revisión de estas tres novelas, nos permite comprobar, de un lado lo que Augusto Escobar propone: que la violencia genera toda una tradición literaria en Colombia, pero también que la mirada de larga duración es necesaria; que ya no podemos creer que la violencia pasó: está ahí; agazapada, presente, multifacética; y no puede ser una la mirada; se requieren muchos exámenes, antes de dar una respuesta. El examen de la mentalidad violenta, puede ser una de esas caras que necesitamos ver: no se trata de reducir el problema, se trata de comprenderlo desde todas la perspectivas y creemos que la alianza entre literatura  e historia de las mentalidades ha resultado de una importancia vital.

 

© Jaime Alejandro Rodríguez
Posmodernidad, literatura y otras yerbas - Foro abierto