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El narrador en la ficción interactiva |
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Reseña del artículo "El narrador en ficción interactiva. El jardinero y el laberinto" de José Luis Orihuela El estudio de José Luis Orihuela de la novela hipermedia "Califia" de M.D. Coverley es un pretexto para desarrollar algunos conceptos teóricos sobre la ficción interactiva que luego aplica en el análisis de la obra. Orihuela considera que el relato como estrategia narrativa se desarrolla en diferentes soportes, algunos más flexibles que otros en cuanto a su interactividad concretamente. El aporte digital de los relatos fractura la linealidad narrativa, permite una construcción discursiva hipertextual basada en unidades de información (nodos) articuladas mediante órdenes de programación (enlaces), que convierte la narración en un relato participativo e interactivo. En este sentido Orihuela define la ficción interactiva como una forma de escritura que, de modo regular, apela al lector para que responda de algún modo. La interactividad plantea a la narrativa grandes desafíos muchos de los cuales no han sido resueltos y ante los cuales hay distintas posiciones, desde las que Orihuela llama "maximalistas", que niegan el estatuto narrativo a la hiperficción, hasta las posiciones radicales que exigen al escritor abandonar las premisas aristotélicas tradicionales sobre guión y narrativa. Algunos planteamientos proponen convergencias entre ciertos modelos de escritura y sus soportes informáticos. Orihuela destaca por ejemplo la restauración de una tradición oral y de la retórica clásica que algunos promotores del hipertexto exaltan. Si esto fuera cierto, la ficción interactiva depende entonces de la respuesta de la "audiencia" y condiciona así el diseño de las aplicaciones que gestionan la interacción. La solución de ficciones interactivas debe garantizar el equilibrio entre cierto control del autor y la libertad que se debe conceder al lector. Acudiendo al antecedente que estableció José Luis Borges en su relato "El jardín de los senderos que se bifurcan", Orihuela propone que el narrador de ficción interactiva es una especie de "jardinero", esto es, responsable de la dotación de sentido y de la coherencia dramática de los mundos posibles abiertos a la exploración de los lectores. El narrador es un articulador de los elementos que conforman el relato y se concentra en manipular las herramientas y estructuras narrativas en función de la experiencia estética del lector. De otra parte, la ficción interactiva, dado que se soporta en los computadores, despliega en forma natural estructuras laberínticas muy similares a los procesos asociativos de la mente humana. Orihuela plantea que la ficción hipertextual debe aprovechar al máximo ese modelo asociativo para generar la experiencia estética del lector, explorando las virtualidades del pensamiento asociativo como paradigma de organización del discurso. Igualmente, el narrador debe diseñar cuidadosamente las reglas de navegación de modo que pueda estructurar un modelo de comunicación válida. En "Califia", Orihuela ve una resolución paradigmática de los requerimientos de la ficción interactiva a la que se integran muy bien el potencial de los sistemas hipertextuales, la ilustración multimedia y una historia seductora. Según Orihuela, "Califia" y otros ejemplos de ficción interactiva recientes, permiten pronosticar que la hiperficción puede llegar a posicionarse en la cultura contemporánea y convertirse en un importante instrumentos para compartir y transferir símbolos y significados culturales. Temas relacionados: Narrativa digital: Tres sentidos - Una batalla por el signo - Hipertexto e interactividad - No linealidad - Modelos de relatos digitales |