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Miedo y ansiedad ante el hipertexto |
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Reseña del artículo "The heresy of hypertext. Fear and anxiety in the late age of print" de John Tolva (basada en la traducción de Susana Pajares Toska) Tolva propone en su artículo una manera de comprender los efectos que las nuevas tecnologías están ocasionando en la cultura contemporánea. Por un lado, critica la actitud de entusiasmo miope frente a las posibilidades del hipertexto y, por otro, denuncia la crítica simple de quienes se oponen a su desarrollo. Para Tolva esta primera fase del debate está caracterizada por miedos, ansiedades y tensiones que con el tiempo se irán resolviendo. La primera tensión se ejerce sobre la herencia plaónica de desconfianza hacia la palabra escrita, concretamente el miedo de que el lenguaje no mediado pierda su función comunicativa. La segunda tensión tiene que ver con el estatuto ontológico del texto digital y la tercera con la "guerra" entre lenguaje visual y lenguaje verbal se están deteriorando. Uno de los "miedos" que analiza Tolva tiene que ver con la idea de que el hipertexto no solo es un método de almacenamiento de información sino una tecnología que tiende a dispersar e incluso a manipular los procesos de pensamiento. Tolva concluye que estas tensiones y miedos simplemente confirman que la textualidad electrónica es el "novum mostrum" más reciente en una larga trayectoria de tecnologías de comunicación que han sustituido a las anteriores. El texto electrónico desmantela la supremacía de la palabra impresa, reduce todo lo escrito a la condición muy especial de manuscritos no solicitados y se hace accesible a todos, esto es, publicado por ninguno. Para la mente acostumbrada a la permanencia de la palabra impresa, el texto electrónico es inestable y su concepción epistemológica borrosa. Esa inestabilidad y virtualidad del texto electrónico genera una gran ansiedad en el lector, pero Tolva sugiere que, como la mayoría de las ansiedades, también esta puede superarse. Igualmente se produce ansiedad por la apropiación de características tradicionalmente adscritas a las artes visuales que ahora se están integrando en la textualidad electrónica. Lo más criticado en este caso es que las palabras terminan siendo otra decoración gráfica. Ante esta situación Tolva propone revisar las posiciones extremas para ir encontrando una actitud mediadora que evite las salidas radicales pues considera que la comunicación humana siempre se ha adaptado a pesar de las tormentosas etapas de transición, y sostiene que por eso no hay ninguna razón para pensar que no se adaptará al computador. Temas relacionados: |