Rizoma

Para Deleuze y Guattari, existen tres tipos de libro: el libro-arbol, que seguiría una lógica binaria; el sistema raicilla, de raíces múltiples, y el libro-rizoma, constituido por mesetas (fragmentos) autónomas, comunicadas por “microfisuras”.

En este libro-rizoma cada fragmento puede leerse por cualquier sitio y ponerse en relación con cualquier otro: un libro así, según Deleuze y Guattari, "se niega al logos, a la trascendencia de la idea, a la interioridad del concepto, al tribunal de la razón, a los funcionarios del pensamiento, al sujeto legislador". El libro-rizoma cumple seis condiciones:

  • Conecta cualquier punto con otro punto cualquiera.
  • Cada uno de sus rasgos no remite necesariamente a rasgos de la misma naturaleza (no es necesaria una unidad coherente, sino que más bien promociona la heterogeneidad).
  • Multiplicidad: pone en juego regímenes de signos muy distintos; no está hecho de unidades, sino de dimensiones, no tiene principio ni fin.
  • Establece rupturas significantes.
  • Es cartográfico: está hecho de líneas de fuga, es decir, no filiables, como en una arborescencia.

  • Contrariamente a los parámetros miméticos, el rizoma está relacionado con el mapa que debe ser producido, siempre desmontable, conectable, alterable. No responde a modelos estructurales o genéricos, no confluye, sino que constituye un modelo acentrado. No exige reconocimiento de estructuras o sentidos u orígenes o intenciones.

Estas características son perfectamente asimilables a la práctica hipertextual y a sus psicodinámicas. El rizoma, pues, resulta ser una imagen muy oportuna para representar la hipertextualidad.

Temas relacionados

Psicodinámica de la intertextualidad - El hipertexto frente al límite

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto