Caos

Calabrese nos ha recordado que en la cultura occidental siempre se han contrapuesto dos series de nociones (132-134). De un lado estarían las nociones de orden, regla, causa, cosmos, finitud, etc. Del otro, desorden, irregularidad, azar, caos, indefinido, etc. Unas, se han utilizado para dar cuenta del origen y la previsión de los fenómenos (orden) y otras para justificar lo imprevisible o lo intangible (desorden). Ahora la tendencia  en ciencia y en cultura ha sido la de “alejar” el desorden, ya sea por la manera como se le define o porque no se le da una funcionalidad clara. Pero en los últimos años se ha abierto paso la idea de que no todos los fenómenos siguen necesariamente un "orden". Existen fenómenos que tienden a una máxima complejidad y eso les da una dinámica distinta. Por eso, los fenómenos inefables o indecidibles (como los estéticos), observados desde esta perspectiva, han empezado a revalorarse, y esa revaloración del desorden se extiende desde el ámbito de los fenómenos naturales a los culturales: de un lado, se derivan consecuencias estéticas, tanto para la producción como para la recepción de objetos culturales. De otro, concepciones protagonistas de la escena cultural contemporánea como el pensamiento débil o el deconstruccionismo encuentran un espacio de convergencia muy útil a sus propósitos.

Por su lado, Lévy (25-27), al describir el ambiente de la conectividad simultánea, propio de la cibercultura, afirma que el orden no es sino la tendencia —inherente a la cultura de lo escrito— a clausurar semánticamente todo texto. Desde esta perspectiva de lo universal totalizador, la interconexión extendida (de la que el hipertexto es una manifestación, el internet, otra), al abrir los textos, al impregnarlos de líneas de fuga y de heterogeneidades, se percibe como desorden y caos. Pero desde el otro lado, en cambio, ese caos, no es sino la forma normal de la intercomunicación humana, fluida y variada por naturaleza: en el ciberespacio no puede perpetuarse la voluntad de control excesiva. Los intentos de cierre (orden) se convierten en empeños casi impensables o evidentemente abusivos (Lévy, 26).

Temas relacionados

Ideales postestructuralistas - Conectividad - Lo universal totalizador - Pensamiento complejo

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto