La escuela elegiaca

Reseña del artículo "The Gutenberg Elegies. The Fate of Reading in an Electronic Age" de Sven Birkerts

Into the electronic millenium

La segunda parte de libro de Sven Birkerts, titulada "El milenio electrónico" incluye 4 artículos que proponen una mirada a las consecuencias de la creciente incursión de la cultura electrónica en la sociedad. En la introducción de esta segunda parte, Birkerts inicia con la siguiente observación: toda una cultura basada en la palabra impresa ha empezado a transformarse, generando fuertes cambios que se evidencian a través de distintas señales, como la gran difusión de y gusto por los medios electrónicos y las dificultades que encuentran muchos educadores en los estudiantes que han perdido su capacidad para leer, analizar o incluso escribir con claridad y decisión. Entre estos medios Birkerts destaca la influencia de la televisión y de los paquetes informáticos de computador. Pero la aparición de estos nuevos medios de comunicación se superpone a los anteriores generando una situación comparable históricamente con la época de transición de la sociedad de la Grecia antigua. Según Birkerts, lo que para los griegos fue la poesía oral, lo es ahora el libro impreso para nosotros. Sin embargo esta transición no exigirá un periodo de tiempo muy largo, sino a lo sumo unos 50 años, durante los cuales se van a presentar, según Birkerts algunos "síntomas patológicos" del cambio.

Birkerts hace una especie de balance de lo que constituye esta época de transición. Comparando el orden de lo impreso con el orden de lo electrónico. El orden de lo impreso es lineal y sujeto a la lógica por los imperativos de la sintaxis. La sintaxis constituye la infraestructura del discurso y la comunicación impresa exige el compromiso activo de la atención del lector, pues la lectura en es esencia un proceso de traducción y un acto privado sobre un material estático, preparado en forma sucesiva para que sea el lector quien avance sobre él.

En la mayoría de sus aspectos el orden electrónico es lo contrario: la información y el contenido no se trasladan simplemente de un espacio privado a otro sino que viajan por una red de amplia conectividad. La comunicación electrónica puede ser pasiva o interactiva y sus contenidos siempre parecen evasivos. Estos pueden ser modificados o eliminados con un golpe en el teclado y generalmente están integrados a los medios visuales, generando la sensación de una predominancia de la imagen sobre la lógica y los conceptos, sacrificando los detalles y la secuencia lineal y acelerando el ritmo de lectura. Todo esto, según Birkerts, actúa en contra de la percepción histórica que depende de las nociones opuestas de la lógica y de la sucesión secuencial.

Pero lo más grave para Birkerts es que esta transición tecnológica se da sin una reestructuración de la red social y cultural que acompañe el proceso. Así mismo, Birkerts cree que la promoción de la tecnología electrónica tiene como base ideológica el movimiento de la posmodernidad, según el cual ha llegado el momento para cuestionar el canon académico y las ideologías establecidas por las elites blancas masculinas, intentando así superar la hipótesis misma de la proyección histórica.

Desde un punto de vista práctico, Birkerts observa una tendencia generacional a aprovechar estos medios y despreciar los anteriores, por parte de los jóvenes, generando una especie de sometimiento de las pautas culturales y de la educación al gusto generacional, sin que los jóvenes tengan la oportunidad de apreciar las bondades y valores de medios anteriores. En relación con el futuro del libro, Birkerts examina el entusiasmo por el libro electrónico y analiza las consecuencias culturales. Para este autor se hace necesario denunciar la pérdida que significaría una extensión masiva de los medios electrónicos sin una crítica adecuada y describe tres de esas pérdidas culturales:

En primer lugar, lo que él llama la degradación del lenguaje. Para Birkerts la cultura de la comunicación electrónica alterará radicalmente los modos de uso de lenguaje. Su complejidad y matices serán sustituidos gradualmente por una forma más telegráfica y sin complicaciones de modo que aspectos valorados y realizados en la cultura de la imprenta como la ambigüedad, la agudeza, la paradoja, la ironía y la sutileza desaparecerán rápidamente. El lenguaje se empobrecerá y como consecuencia, el número de personas que puedan enfrentarse a las llamadas obras maestras de la literatura y el pensamiento se reducirá ostensiblemente.

Otra perdida que denuncia Birkerts consiste en la homogeneización de las perspectivas históricas. Según Birkerts, la historia se verá inevitablemente modificada. Una vez que los materiales del pasado sean desalojados de sus páginas, por la transferencia al medio electrónico, significarán otra cosa. El corpus histórico se convertirá en un cuerpo de datos sin relación, listo para su recuperación y manipulación ideológica. De otro lado el medio electrónico enfatiza exageradamente el valor del presente lo que puede conducir a la no-creencia de que las cosas hallan sido alguna vez de otra manera.

Una tercera perdida que denuncia Birkerts es la perdida del yo privado. Para Birkerts, actualmente nos hayamos en una fase de colectivización social que muy rápidamente puede conducir a una homogeneidad en la que el valor de la personalidad individual se va a perder, causando la destrucción del espacio subjetivo pues la expansión de las funciones electrónicas se produce siempre a costa de la disminución de la esfera privada. Entre las opciones del yo autónomo que puede verse muy afectada es la opción estética, en cuanto esta es en gran medida privada.

Pereseus unbound

En su artículo "Perseo desencadenado", Birkerts analiza las consecuencias de la revolución electrónica en la enseñanza. Si toda cultura la clásica puede ser ahora no-solo digitada sino relativizada a través de la integración con los multimedia, es muy posible que esta tradición termine siendo calificada como anacrónica e inútil.

Pero Birkerts distingue entre tipos de conocimiento y tipos de estudio y afirma que para el estudio (es decir no para el conocimiento) las nuevas tecnologías serían eficaces, de modo que aceptar los beneficios que las nuevas tecnologías ofrecen al estudio, no necesariamente debe conducir a aceptar el tipo de conocimiento que ellas vehiculan. Especialmente afectado será el campo de las humanidades, en el que más que la contextualización, lo importante es la comprensión de las obras.

Según Birkerts, en las humanidades el conocimiento no constituye algo a lo que se accede directamente mediante la absorción pasiva de datos y como los paquetes multimedia sustituyen la opacidad por la transparencia generando una ilusión de accesibilidad, pero limitando la capacidad de interpretación, los estudios humanísticos se verán seriamente afectados. La aproximación multimedia tiene aparentemente efectos positivos tales como la aparición de nuevos niveles de conexión e integración y también la multidiciplinariedad, sin embargo para Birkerts la ampliación de lo contextual puede generar la confusión y también una perdida de la profundidad, en cuanto se sustituye la batalla propia de los enigmas del lenguaje por una simple revisión de datos. Incluso Birkerts llega a afirmar que estos nuevos procedimientos de estudio van a afectar los procesos cognitivos, alterando la velocidad de las redes neuronales y disminuyendo la capacidad de retención de los mismos. Es muy posible que se produzca como consecuencia una atrofia de la memoria a largo plazo, así como otras modificaciones tanto de los hábitos como de las relaciones entre las nuevas tecnologías y el soporte mental humano.

Close listening

En su artículo "Escuchar de cerca", Birkerts hace un análisis de algunas de las modalidades no escritas en las que se presentan ahora los libros, tales como el sistema de "audio-libros". Su crítica a esas modalidades se basa en la creencia de Birkerts de que la progresiva inmersión en la variedad de sistemas electrónicos socava el potencial civilizador de la palabra escrita, aguzando el problema de la reducción por el gusto y la capacidad de lectura. La lectura, nos recuerda Birkerts, es exigente en la medida en que nos enfrenta con estructuras lingüísticas complejas y construcciones sintácticas que es necesario decodificar e interpretar. Ese ejercicio complejo es evitado cuando los libros son presentados en formatos no impresos.

Birkerts hace una descripción de lo que significa psicológicamente el acto de leer, para concluir que los audio-libros promueven la pérdida de las gratificaciones del lector. Además, las versiones no impresas de libros generalmente afectan la obra en la medida en que la recortan o la fragmentan.

Los medios electrónicos estarían promoviendo una nueva manera de conocer que va en contravía de una "lectura profunda". Las nuevas generaciones poseen nuevos reflejos y nuevas capacidades combinatorias que les permiten enfrentar sensibilidades multitarea, pero les impide realizar las tareas simples que exige la silenciosa pagina escrita. En la lectura están comprometidos tanto la vista como el oído; al escuchar la visión es libre, pero esta libertad no necesariamente trae ventajas.

Hypertext: Of Mouse and Man

En su artículo "el hipertexto: de ratones y de hombres" Birkerts hace una análisis de las versiones intertextuales de la ficción narrativa. Comienza por describir sus dificultades personales para leer algunos de los hipertextos de ficción más conocidos. Afirma que las dificultades frente a las exigencias del hipertexto son más fuertes para aquellas personas acostumbradas a lectura tradicional.

Birkerts observa que las palabras leídas o escritas en una pantalla tienen un status diferente e influyen de manera distinta a como lo hacen la s palabras que se mantienen inmóviles en el espacio de una página. A partir de su experiencia personal con los nuevos medios. Birkerts se plantea varias cuestiones. No le parece necesariamente cierto que las innovaciones tecnológicas deben considerarse como respuesta a los deseos y necesidades colectivas sino simples desarrollos lógicos de la evolución tecnológica. En este sentido el hipertexto no debe ser considerado como una salida a la prisión de la tradición sino como un producto secundario de los logros técnicos en este campo. Pero si el hipertexto es un desarrollo necesario es muy posible que haya una lucha muy fuerte para transformar todo lo relacionado con la lectura, la escritura y la edición.

Los cambios son profundos: Mientras la palabra impresa es impersonal, la configuración de impulsos en una pantalla no lo es; lo impreso ocupa un lugar mientras que lo electrónico tiene un tipo de existencia distinta, tiene una localización en potencia, no real. La palabra impresa y la página participan de la materia, las palabras electrónicas han invertido su dirección comunicativa y han vuelto al pensamiento. Al confiarnos a lo invisible según Birkerts, le otorgamos poder; el invisible yo creativo del escritor se combina con la profundidad invisible de la tecnología y la autoridad del autor se debilita, esto es, se cambia el lugar de la adoración: ya no por el escritor, sino por la tecnología.

Fenomeológicamente, la palabra electrónica es menos absoluta, en cuanto flexible e incierta. Los textos electrónicos por lo tanto son inestables. La dos principales funciones de lo impreso son: la fijación y la conservación del lenguaje; es decir, la permanencia. Estas funciones se desvanecen con el medio electrónico. La preocupación del escritor por la fijeza desaparece en su lucha diaria y las palabras llegan ahora a la pantalla bajo el aspecto de la provisionalidad. Las aparentes ventajas de la fluidez y de la modificabilidad conducen en realidad a la perdida de concentración en la frase lineal y al sacrificio de algunos de los refinamientos del estilo asociados a aquella. Al escribir con ordenador se fomenta el proceso por encima del resultado; el escritor acepta la variación y tiende a ver la obra como una versión.

Al despojar al autor de su autoridad y al atenuarse el ideal estilístico, el énfasis en la escritura se transforma de producto a proceso . En síntesis, para Birkerts el hipertexto constituye algo más que una manera de sustituir el papel: es una forma de otorgar una función significativa en el proceso de la escritura a la pantalla, al software de los ordenadores y al módem.

Otra consecuencia de la extensión del medio electrónico es que el escritor de hipertexto ya no requiere trabajar solo. De un lado la tecnología proporciona la opción de una escritura interactiva o en colaboración, de otro, la producción del hipertexto exige un conocimiento multidiciplinario, cuya práctica se resuelve a través de la constitución de un equipo.

Birkerts es muy escéptico a frente las promesas del hipertexto tales como la interactividad real del lector o su inmersión reflexiva en el medio. En todo caso considera que una extensión del medio electrónico y de su sistema más prestigioso, el hipertexto, supondrá un duro golpe a la relación estática a largo plazo entre el escritor y el lector y afectará por completo el sistema de poder en que se ha basado la experiencia literaria. Esta situación no es superficial. Una vez que el lector esté capacitado para colaborar o intervenir en el texto, las suposiciones fundamentales de la lectura quedarían cuestionadas y su necesidad será destronada para instalar en su lugar la arbitrariedad.

Birkerts, termina afirmando que el hipertexto acabará con la soledad y la intimidad que exige el libro, es decir, con la posibilidad de poner él yo al margen del mundo externo.

URL del artículo

Existe traducción: ELEGIA A GUTENBERG. EL FUTURO DE LA LECTURA EN LA ERA ELECTRONICA. Libro publicado por Alianza Editorial (Madrid, 199) y traducido por Daniel Manzanares

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