Aventura literaria en tres actos - Jaime Alejandro Rodríguez   
 
Cae el telón  

 

  Arriba el telón
 

Primer acto.
Opio en las nubes: La posmodernidad ha concluido

 

Segundo acto:
Metatrón: Escritura neomanierista

  Tercer acto.
El camino del caimán: La voz del otro
  Cae el telón
  Bibliografía

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Tal y como lo afirma Eduardo Caramillo en su artículo Dos décadas de novela colombiana: los 70 y 80 sólo en los últimos años, cuando la' novela (y por tanto también los escritores y los lectores de novela) ha dejado de ocupar el lugar central de la cultura que se le había asignado, ha podido también liberarse de obligaciones moralistas o políticas y con una sana irresponsabilidad ha logrado comprender su propio juego, desligado del poder manipulado desde los grandes relatos.  En este sentido, El camino del caimán y Opio en las nubes, estarían comprendiendo mejor sus nuevas posibilidades, en la medida en que, como lo propone Luz Mery Giraldo (en un artículo suyo que invito a leer por su gran capacidad de síntesis de la panorámica reciente de la novela colombiana: De la utopías a las escrituras del vacío en la narrativa colombiana: 1970-1996), el escritor de hoy se aleja, asqueado, del deber ser, del monumentalismo, bajo una conciencia de vacío que le impide dirigirse al paraíso del asombro; sin que esto signifique descalificar Metatrón, pues si algo identifica nuestra narrativa reciente es la diversidad de sus tendencias:

Si El camino del caimán, ejecuta una manera alternativa de narrar y de hacer historia a la vez, ofreciendo la posibilidad de escuchar el otro y Opio... de-muestra qué tan cerca estamos del mundo posmoderno, Metatrón nos invita a pensar en el futuro que nos aguarda a la vuelta del próximo milenio.

Al fin y al cabo, en ese territorio de arenas movedizas por el que transita nuestra literatura, el narrador... se separa de los cánones... y también de los cauces de las utopías... en su constante trato con las variantes de la vida actual... y del mundo contemporáneo, con las diversas formas de conocimiento y de cultura y con la convicción cada vez más profunda de las complejidades humanas y sociales... (Giraldo, 1996-81)

Los Premios, son pues, y no debe asombrarnos, apenas un termómetro de la aventura literaria a la que nos reta el mundo contemporáneo, tan parecido a veces a "un callejón sin salida". Siguiente

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