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Interés por la escritura
en soporte hipertextual
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El tema de la ficción hipertextual empieza a ocupar una amplia atención por parte de los intelectuales y el ámbito académico en general. Para comenzar, podemos traer a cuento algunas de las ideas de cuatro de los autores que más han aportado en este campo. De un lado Bolter propone que la escritura electrónica, cuya característica principal es una especie de transparencia semiótica, permite desplegar y manipular nuestra red mental de relaciones con una facilidad asombrosa, y hace una descripción de los requerimientos pragmáticos que se derivan de estas condiciones. Joyce insiste en las ventajas del nuevo medio frente al libro y propone la distinción entre el hipertexto exploratorio y el hipertexto constructivo, dándole mucho valor a este último, en la medida, en que considera que es la opción más cercana al ideal teórico de hipertexto. A partir de la verificación de la existencia de toda una tradición de literatura ergódica o participativa, Aarseth plantea el termino "cybertexto" para indicar que actualmente se estaría dando una realización muy específica y cualitativamente diferente de esa literatura ergódica, con la aparición del texto electrónico. El cybertexto es entonces literatura participativa cuya plataforma es el texto electrónico. En este sentido, existen distintos cybertextos además del hipertexto; otros serían los juegos de rol en computador y la realidad virtual. Bernstein, a partir de sus propias observaciones de hipertextos concretos desarrolla una lista de estructuras de hipertextuales que orientan tanto el lector como al escritor en este medio. Pero también otros autores se han interesado por describir las características, expectativas y problemáticas de la ficción hipertextual. Susana Pajares , por ejemplo, nos describe las posibilidades de narrativa hipertextual y afirma que su posicionamiento depende la de la capacidad para superar los actuales problemas y riesgos. Orihuela describe al narrador de hiperficciones como un jardinero en medio del laberinto, y asegura que la ficción interactiva tendrá que resolver dilemas que hoy son muy claros: ¿cómo hacer que las dos características principales, la no linealidad y la interactividad, puedan ser aprovechadas por los narradores para crear un nuevo y verosímil objeto estético? Berenguer por su parte cree que no hay todavía un suficiente desarrollo de la ficción interactiva y describe algunas tendencias que puede ser interesantes para su próxima evolución; afirma que la hiperficción es un género en busca de obras y de autores, pero también de público. Fauth, de una manera semejante, considera que las hiperficciones actuales se encuentran en una fase experimental, en la cual hay una especie de fascinación por las técnicas que impida un resultado estético aceptable. Douglas considera que el hipertexto narrativo pone de manifiesto el proceso de percepción de sentido que pasa por la fragmentación y ciertas convenciones tradicionales. Para él, la narrativa hipertextual permite apreciar algunas de las estrategias que la narrativa secuencial ha utilizado para crear una fantasía mental de sentido, y establece algunas condiciones que los lectores de hipertextos deben ir asumiendo para gozar de las nuevas posibilidades que abre esta forma narrativa. Barger plantea una serie de problemas y dificultades actuales para las ficciones interactivas, especialmente de tipo técnico, pero también algunas de tipo estético, y propone algunas posibilidades de solución. Amaral realiza una interesante reflexión sobre la escritura en medio hipertextual y concluye que la organización del hipertexto, así como la anticipación de una interacción de lector son los retos principales de un escritor de hipertextos. Una interesante propuesta de Page, vincula la hiperficción con una tradición de escritura feminista antilogocéntrica y revolucionaria. Finalmente, Aucherbach plantea la necesidad de que la ficción hipertextual proponga alternativas viables a la narrativa lineal, aprovechando la oportunidad que tiene de constituir una nueva línea narrativa. Existe pues un panorama amplio de acercamientos al tema que nos hace pensar que ya no es tan válida la afirmación de que la práctica de la hiperficción es cosa de unos pocos. Temas Relacionados La transparencia semiótica de los textos electrónicos - La literatura ergódica - Modelos hipertextuales - Retos de la narrativa hipertextual - El narrador en la ficción interactiva - Ficción interactiva - Protohipertextos - Hipertexto y narrativa: vacíos mapas y percepción - Algunos problemas de la ficción interactiva - Hipertexto y escritura - Hipertexto y feminismo - Ficción hipertextual |